Análisis del examen Europeo

21 Feb 2019
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A balón parado somos la nada absoluta: O no se entrena eso, o no se entiende

Sorprendente que el equipo aguante un partido de tanta exigencia física y llegue más entero que el rival al final. Ya era hora! Esta vez sí que hubo desgaste al rival, y si el Barça llega a estar un poco fino, deja sentenciado el tema en los últimos 20 minutos, como hacíamos antaño en no pocos partidos.

Gran presión la mayor parte del partido, intensidad, líneas muy juntas (así sí!), tanto en campo rival como cuando había que defender, buena circulación por momentos que fue lo que le sacó el aire a un equipo tan físico como el Lyon. Este equipo, el Lyon, ha pasado a ser un equipo mediocre para muchos, el mismo equipo al que no pudo meter mano hace un par de meses Pep, con su todopoderoso City. Otro equipucho como el Sevilla, el Valencia, el mandril, y en general, cualquiera al que nos enfrentemos. Nada tuvo que ver que el Barça saliera ayer como un boxeador veterano, que te agarra el centro del ring, y en tercer asalto ya tienes la pelea perdida. Aunque un poco injusto esto...

Pero, en la parte negativa del partido, quedan justificadas todas las quejas, aunque se hagan con argumentos quizá un poco sacados de quicio.
Se juntaron líneas ,sí, mejor presión, mucha llegada al área rival y poca del rival a la nuestra, pero las otras carencias siguen ahí, y son importantes:

- Un equipo amputado de una banda en ataque, por decisión del entrenador, donde se vuelca todo el juego ofensivo por izquierda, cuando no directamente por el centro y al bulto, incomprensible. De nuevo esta manía de poner a Dembelé por izquierda que rinde peor y deja al equipo sin opciones salvo...Semedo !!!, te tienes que reir !!!.

- Unos jugadores que no tienen entidad para buscar soluciones ofensivas y levantar la cabeza para hacer fútbol: Solo levantan la mirada para ver donde está Messi. El único que intenta buscar otros pases, es uno de los menos dotados técnicamente para hacerlo (Alba), que se atreve a buscar otros desmarques y otras opciones, pero eso sí, mandando un sinfín de balones a ninguna parte.

- Me preguntaba hace poco, si Dembelé iba a seguir jugando para el equipo o iba a buscar los focos: ya tenemos respuesta, aunque es injusto juzgar esto por un partido.

- Hasta el Rayo, tira mejor una contra tras robar en 3/4 que nosotros. Esta manía de robar y conducir en vez de tocar y buscar espacios, empieza a ser una pesadilla.

- A balón parado somos la nada absoluta: o no se entrena eso, o no se entiende. Después el juego aéreo defensivo sí que lo dominamos con nota: un contrasentido.

- Difícil jugar a lo que intenta el Barça, con 2 de sus estrellas rutilantes, sin crear la más mínima diferencia en el juego: Coutinho y Suárez. Ya no hay palabras. Al menos el brasileño, ya no estorba, pero el charrúa... madre mía!

- Busquets, estelar por momentos, aunque perdió algún balón tonto de los que cuestan caros.

- Leo, pues mientras lo sigan embotellando, poco va a poder hacer. Ya no tiene la explosividad ni resistencia de antes, y eso pasa factura a la hora de pensar: a más cansancio, peores decisiones.

Venía el equipo, aunque irregular, siendo muy peligroso en ataque antes de la lesión de Dembelé y hasta el 6-1 al Sevilla. Dembelé por derecha, Semedo doblando; Alba con su carril por izquierda, y Leo jugando entre líneas y saliéndose. Ahora Valverde, decide cambiar el dibujo y deja al equipo más escorado que el Titanic. No encuentro explicación.

Entrada escrita por mattpoint
 
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